Dr. Gabriel AguileraOtorrinolaringología · Lleida Pedir cita (se abre la agenda de Vithas en una pestaña nueva)

Hablemos de vértigo

En este artículo
  1. ¿Qué es el vértigo?
  2. ¿Por qué se produce?
  3. Vértigos del oído interno más frecuentes
  4. Tratamiento y seguimiento

El vértigo es uno de los motivos de consulta más frecuentes, tanto en medicina general como en los servicios de urgencias.

¿Qué es el vértigo?

El vértigo es la sensación de que el entorno gira a nuestro alrededor, «como si estuviésemos dentro de un torbellino», o de que somos nosotros quienes giramos.

Con frecuencia, pacientes e incluso médicos lo confunden con otra sensación más inespecífica: la inestabilidad. Quien la sufre la describe como «caminar sobre las nubes, sintiéndose inseguro al andar». La inestabilidad suele deberse a otro tipo de alteraciones, sobre todo cardiológicas y metabólicas (por ejemplo, alteraciones del azúcar en sangre).

¿Por qué se produce?

El vértigo es un síntoma, es decir, algo que siente el paciente. Se produce cuando se altera alguno de estos dos sistemas:

  • Sistema vestibular: la parte de nuestro oído interno que mantiene el equilibrio.
  • Sistema nervioso central: principalmente el cerebelo, que ayuda a mantener el equilibrio.

En la gran mayoría de los casos, el origen está en el oído interno y sus conexiones (sistema vestibular y nervios vestibulares). Solo un porcentaje mucho menor se debe a un ictus (ACV) del cerebelo o a enfermedades neurodegenerativas como la esclerosis múltiple.

A continuación repasamos, a grandes rasgos, las causas de vértigo del oído interno, que son las que con más frecuencia tratamos los otorrinos.

Vértigos del oído interno más frecuentes

  • Vértigo posicional paroxístico benigno: crisis de vértigo breves, de unos 1-5 minutos, que aparecen sobre todo en la cama al girar la cabeza hacia la izquierda o hacia la derecha. Suelen ceder solas, aunque durante unas horas queda una sensación de estar «revuelto». Es más frecuente a partir de la mediana edad y suele repetirse durante un tiempo.
  • Neuritis vestibular: una crisis de vértigo larga (unas 10 horas), con náuseas y vómitos intensos que suelen obligar a guardar cama. Es muy invalidante: normalmente impide hacer vida normal durante algunos días. No se acompaña de síntomas auditivos como pérdida de audición o acúfenos. Es más frecuente en personas jóvenes y de mediana edad, y a veces hay el antecedente de una infección viral de vías respiratorias altas.
  • Vértigo menieriforme: crisis de vértigo que se repiten con el tiempo, de 1 a 3 horas de duración, precedidas de sensación de oído taponado, acúfenos o zumbido. Suelen ser menos intensas que la crisis de neuritis vestibular.
  • Vértigo y sordera sin historia previa: una crisis de vértigo sin episodios previos, de 1 a 3 horas de duración, acompañada de sordera en un oído y de náuseas y vómitos importantes. Estos pacientes suelen tener factores de riesgo cardiovascular, como hipertensión arterial, diabetes o dislipemias.

Existen muchas otras causas de vértigo, pero estas cuatro suponen alrededor del 90 % de los vértigos originados en el oído interno. Cada una requiere un enfoque distinto, y no todas se resuelven con el medicamento que suele usarse de forma genérica: el Dogmatil. De hecho, este medicamento puede producir efectos adversos importantes si se toma durante mucho tiempo.

El Dogmatil estaría indicado como dosis única en la crisis aguda de vértigo, para aliviar la sensación de giro y los vómitos, pero es un error mantenerlo más de 2 semanas.

Tratamiento y seguimiento

El vértigo puede ser crónico, y cada tipo se trata de forma diferente. La mayoría se controla con fármacos, y algunos con maniobras cervicales de reposición (en el vértigo posicional). Por eso es necesario hacer un control periódico con tu otorrino, para ir ajustando la medicación según las crisis que hayas tenido últimamente.

Además, según el tipo de vértigo, suele ser necesario hacer pruebas complementarias; las más frecuentes son la audiometría, la resonancia magnética y el vHIT.

En resumen: vértigo no es sinónimo de Dogmatil o Serc. Antes hace falta una valoración completa de muchos aspectos, y que el paciente entienda su enfermedad para poder tratarla de forma eficaz.

Un abrazo para todos,
Gabriel

Este artículo es informativo y no sustituye a una consulta médica. Si tienes síntomas que no mejoran o te preocupan, consulta con un especialista. Ante una urgencia, llama al 112.