En este artículo
Las otitis externas están entre las infecciones más frecuentes del oído. Pueden estar causadas por bacterias, por hongos o por ambos.
Síntomas
Se caracterizan por supuración, generalmente con mal olor, y dolor al tocar la oreja, sobre todo al tirar de ella. Según el grado de inflamación, a veces producen una pérdida de audición de intensidad variable.
En la mayoría de los casos, la infección se limita al conducto auditivo, aunque puede afectar a toda la oreja (pabellón auricular), algo más frecuente en personas con diabetes.
Como orientación general: cuando predomina el dolor, suele deberse a bacterias (la más frecuente es Pseudomonas); cuando predomina el picor, suele deberse a hongos (Candida albicans).
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa:
- Bacterias: antibióticos tópicos y aspiración de la secreción acumulada. Si la infección se extiende a la oreja, se recomienda añadir un antibiótico por vía oral al tópico (el más usado es el ciprofloxacino, eficaz contra Pseudomonas).
- Hongos: antifúngicos tópicos y una correcta aspiración de la secreción acumulada.
Recomendaciones y revisiones
Sea cual sea la causa, es muy importante mantener los oídos secos y evitar que entre agua.
A veces hace falta más de una visita de control, porque la secreción tiene que aspirarse en varias sesiones para que el oído se cure bien. En general se necesitan 2-3 revisiones antes del alta.
Espero que esta información te sirva de ayuda. Un abrazo,
Gabriel
Este artículo es informativo y no sustituye a una consulta médica. Si tienes síntomas que no mejoran o te preocupan, consulta con un especialista. Ante una urgencia, llama al 112.